horizontes en rojo,
de atardeceres.
Suspende el aire
la gaviota en sus alas,
huele a salitre.
Luz de la luna
sobre el manto nocturno,
mi luz la reta.
Tras el adiós
siento vacío.
En tu palabra
cada día más clara,
rejuvenezco.
Todo coincide,
el tren y los viajeros
amalgamados.
La mariposa
con su inquieto aleteo,
dibuja cielos.
Viento del norte
arrastrando las nubes,
se cuela el frío.