
Es tarde ya,
medio mundo duerme,
otro medio vela,
algunos luchan,
otros protestan ante la lucha...
¿y los que temen?
¿dónde los colocamos?
¿entre los que duermen
o entre los que velan?
A veces duermo
poco y mal,
porque me asaltan
pensamientos enojosos,
porque me falta
entendimiento para con los poderosos.
Huelgan los razonamientos,
no hay cabida para la inestabilidad.
Es tarde ya,
para dar marcha atrás;
lo que ocurre ,
no es producto
de una pesadilla
de la que despertar.
Lo hecho,
hecho está,
nada lo podrá cambiar:
Ni millones de deseos
al unísono,
ni millones de voces
a un solo grito,
ni miles de pancartas
con un mismo lema.
Conviene recordar,
para aprender,
qué camino olvidar.