2 de julio de 2006

Saberte.


Saber de tu existencia...
ha sido un regalo.
Conocer tu ternura,
un privilegio.
Escuchar tu voz,
una delicia
para mis oídos.
Interpretar tus palabras
un deleite juvenil
ya olvidado.
Quererte...
Amarte...
Lo más fácil de este mundo.
Soñarte cada noche,
pensarte una y mil veces
cada hora del día,
lo más imprescindible
de mi existencia.
Imaginarte,
saberte,
mi entretenimiento favorito.
¿Tenerte?
¡Oh, tenerte a mi lado...!
casi lo más sublime
que imaginarme pueda.
¡Qué gozo sería,
amor mío,
soñarte,
pensarte,
imaginarte,
saberte,
conocerte y...
tenerte.

2 comentarios:

  1. ¡Vaya un honor para el O.D.!
    Y lo de tus ramos me tiene intrigada, no sólo el resultado, sino, y sobre todo, el proceso de recolección. No te imagino por los bosques "atrapando" flores silvestres.

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  2. Esta cesta no es mía, dulce, es un regalo que tuvo mi hija en su cumple. Pero si que recolecto "verdes" variados, cuando quieras te enseño las huellas de arañazos y picaduras de ortigas que tengo de la última recolección...

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